
Gestoría para abogados y despachos de abogados
Gestoría fiscal especializada en abogados autónomos y despachos de abogados. Nos ocupamos de tu contabilidad, impuestos y facturación, teniendo en cuenta cuestiones propias de la profesión como IVA, retenciones, provisiones de fondos, suplidos, Mutualidad de la Abogacía o RETA y gastos profesionales.
Gestoría online para abogados en España
Nuestra gestoría online para abogados permite gestionar de forma digital la fiscalidad y contabilidad de abogados autónomos y despachos, sin necesidad de desplazamientos. Puedes enviarnos facturas y documentación, consultar dudas con tu asesor y mantener controladas tus obligaciones fiscales durante todo el año. Trabajamos con profesionales y despachos de distintas partes de España dentro de nuestro ámbito de servicio, ofreciendo una gestión cercana aunque el contacto sea online. Centralizamos impuestos, contabilidad, facturación, gastos profesionales y consultas fiscales para que puedas ocuparte de tus clientes y expedientes mientras nosotros gestionamos la parte administrativa.
Qué incluye nuestra asesoría fiscal para abogados
Gestionamos la fiscalidad y la contabilidad de abogados autónomos y despachos durante todo el año, con especial atención a las particularidades de la profesión: facturación de honorarios, retenciones, provisiones de fondos, suplidos, gastos profesionales y obligaciones tributarias.
Gestión fiscal para abogados
Revisamos cómo tributa tu actividad y configuramos correctamente tus obligaciones fiscales como abogado autónomo o despacho. Analizamos IVA, IRPF, retenciones, pagos fraccionados, Mutualidad o RETA y otras cuestiones que pueden variar según tu forma de ejercer.
Gestión contable del abogado y del despacho
Organizamos ingresos, facturas, gastos, cobros y documentación para mantener una contabilidad clara y actualizada. En sociedades y despachos revisamos además el resultado contable, las cuentas de socios y la información necesaria para cumplir correctamente las obligaciones fiscales y mercantiles.
Presentación de impuestos para abogados
Nos ocupamos de las declaraciones periódicas y anuales que correspondan a tu actividad, como IVA, pagos a cuenta del IRPF, retenciones, alquileres u otras obligaciones. En despachos constituidos como sociedad gestionamos también el Impuesto sobre Sociedades y las declaraciones asociadas.
Facturación de honorarios, provisiones de fondos y suplidos
Revisamos cómo documentar correctamente los honorarios profesionales y analizamos el tratamiento de las provisiones de fondos y los suplidos. También resolvemos dudas sobre IVA, retenciones y facturación a particulares, empresas, otros profesionales o clientes con situaciones especiales.
Gestión laboral para despachos de abogados
Si el despacho tiene trabajadores podemos gestionar altas y bajas, contratos, nóminas, Seguridad Social y obligaciones laborales. También coordinamos la información laboral con la contabilidad y fiscalidad del despacho para que toda la gestión quede centralizada.
Asesoramiento fiscal durante todo el año
No nos limitamos a presentar impuestos cuando llega el trimestre. Puedes consultarnos antes de emitir una factura, realizar un gasto relevante, incorporar un socio, contratar personal o valorar el paso de abogado autónomo a SL o SLP.
Acompañamos a profesionales y empresas en su gestión fiscal y contable durante todo el año, con especial atención a las particularidades que pueden surgir en actividades profesionales y despachos.
“Trabajo como abogado por cuenta propia y buscaba una gestoría que entendiera de verdad cómo funciona la profesión. Tenía dudas con retenciones, provisiones de fondos y algunos gastos del despacho y ahora puedo consultar cada situación antes de facturar.”
Sergio Valero
“Somos un despacho pequeño con varios profesionales y necesitábamos tener mejor organizada la contabilidad y las obligaciones fiscales. Lo que más valoramos es poder plantear dudas durante el mes y no tener contacto con la asesoría únicamente cuando llega el trimestre.”
Marta Roldán
“Cuando empecé a ejercer por mi cuenta no tenía claro cómo organizar el alta, las facturas ni qué gastos profesionales debía conservar. Me ayudaron a configurarlo todo desde el inicio y desde entonces simplemente voy enviando la documentación.”
Jaime Ferrer
“El despacho fue creciendo y llegó un momento en el que necesitábamos revisar la estructura de la sociedad, la contabilidad y la forma de retribuir a los socios. Nos explicaron las alternativas con claridad y ahora tenemos la parte fiscal mucho más ordenada.”
Natalia Montero
“Soy consultor autónomo y llevo toda la gestión online con ellos. En mi caso lo más importante es que puedo enviar las facturas y gastos desde cualquier sitio y preguntar antes de cerrar una operación si tengo alguna duda fiscal.”
Álvaro Mena
“Tenemos una sociedad pequeña y queríamos una asesoría que no se limitara a presentar impuestos. Nos llevan la contabilidad, resolvemos las consultas del día a día y tenemos mucho más control sobre lo que ocurre en la empresa.”
Laura Benavent
Accede directamente al perfil de CANP Consultores para consultar las opiniones publicadas por nuestros clientes.
Gestoría para despachos de abogados
Fiscalidad del despacho
Gestionamos las obligaciones fiscales del despacho, revisamos IVA, retenciones, Impuesto sobre Sociedades y demás declaraciones que correspondan según su estructura y actividad.
Contabilidad de la sociedad
Organizamos ingresos, gastos, facturas, cuentas de socios y documentación contable para mantener una contabilidad ordenada y conocer la evolución económica real del despacho.
Socios y estructura profesional
Revisamos la relación fiscal entre los socios y el despacho, su retribución, facturación profesional, administración, operaciones vinculadas y distribución de beneficios.
Laboral y asesoramiento continuo
Si tienes abogados contratados, administrativos u otros trabajadores, podemos gestionar altas, contratos, nóminas y Seguridad Social, además de resolver las consultas fiscales del despacho durante todo el año.
Gestoría para abogados autónomos
Fiscalidad del abogado autónomo
Revisamos tu situación fiscal y gestionamos las obligaciones de tu actividad profesional, incluyendo IVA, IRPF, retenciones y pagos fraccionados cuando resulten aplicables.
Contabilidad e ingresos y gastos
Organizamos tus facturas, ingresos, gastos y documentación para mantener la contabilidad al día y controlar correctamente el resultado de tu actividad como abogado.
Facturación, suplidos y provisiones
Te ayudamos a gestionar correctamente honorarios, retenciones, provisiones de fondos y suplidos para que la facturación refleje adecuadamente cada operación profesional.
Asesoramiento fiscal continuo
Resolvemos durante todo el año tus dudas sobre gastos deducibles, Mutualidad o RETA, impuestos, facturación y otras decisiones fiscales relacionadas con tu ejercicio profesional.
¿Tienes dudas con Mutualidad, provisiones o facturación?
Habla con un asesorProblemas habituales de los abogados con gestorías no especializadas
La fiscalidad de un abogado autónomo o de un despacho tiene particularidades que una gestoría generalista no siempre identifica correctamente: retenciones en facturas, provisiones de fondos, suplidos, Mutualidad de la Abogacía o RETA, gastos profesionales específicos y estructuras societarias. Aplicar un criterio incorrecto puede generar errores en la facturación, perder deducciones o provocar problemas innecesarios con Hacienda.
Nosotros nos ocupamos de tus declaraciones durante todo el año
Habla con un asesorFiscalidad para abogados y despachos: guía práctica
Alta como abogado autónomo: Hacienda, IAE y situación en Seguridad Social
Cuando un abogado comienza a ejercer por cuenta propia conviene configurar correctamente la actividad desde el primer momento. El alta fiscal debe reflejar los servicios que realmente se van a prestar y las obligaciones tributarias asociadas a la actividad profesional.
En el ámbito fiscal, la actividad de abogado se encuadra habitualmente en el epígrafe 731 del IAE. Además, debe analizarse la situación que corresponda respecto del RETA o, cuando resulte aplicable, la alternativa vinculada a la Mutualidad de la Abogacía. Esta configuración inicial condicionará posteriormente la facturación, los impuestos y determinados gastos de la actividad.
IVA, IRPF y retenciones en las facturas de un abogado
La facturación de los servicios jurídicos debe configurarse correctamente según el servicio prestado y el destinatario de la factura. La relación con un cliente particular no plantea necesariamente las mismas cuestiones que la prestación de servicios a una empresa, a otro profesional o a determinados clientes situados fuera de España.
También debe revisarse cuándo procede aplicar retención de IRPF y cómo se coordina con los pagos fraccionados del abogado. Un error en el IVA o en una retención puede acabar generando diferencias entre las facturas emitidas, las declaraciones presentadas y la información comunicada por los clientes a Hacienda.
Mutualidad de la Abogacía o RETA: qué debe revisar un abogado
La situación del abogado respecto de la Mutualidad de la Abogacía o del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos es una de las cuestiones específicas de la profesión que conviene analizar desde el inicio. No debería tratarse como una decisión aislada del resto de la actividad fiscal.
Es importante revisar la situación concreta del profesional, cómo ejerce, las altas realizadas y la documentación disponible. También debe coordinarse correctamente con la contabilidad y con el tratamiento fiscal de las aportaciones o cuotas correspondientes. No existe una respuesta universal sobre qué alternativa resulta mejor para todos los abogados.
Provisiones de fondos, suplidos y honorarios en un despacho de abogados
Una provisión de fondos puede incluir cantidades entregadas anticipadamente por el cliente relacionadas con el servicio profesional o con pagos que deban realizarse durante el expediente. Por eso es importante identificar correctamente qué representa cada importe y no tratar automáticamente todas las cantidades recibidas de la misma manera.
Tampoco debe confundirse un suplido con los honorarios propios del abogado. El tratamiento fiscal depende de las circunstancias y de que se cumplan los requisitos correspondientes. Documentar correctamente cada concepto evita incorporar como ingreso propio una cantidad que tiene otra naturaleza o, por el contrario, excluir incorrectamente una parte de los honorarios.
Gastos deducibles de un abogado autónomo
La actividad jurídica tiene gastos profesionales muy específicos. Entre ellos pueden encontrarse la cuota del Colegio de Abogados, el seguro de responsabilidad civil profesional, bases de datos y documentación jurídica, software de gestión de expedientes, herramientas Legaltech, firma digital, formación, bibliografía o servicios profesionales contratados.
También pueden existir gastos relacionados con el despacho, alquiler, suministros, ordenador, teléfono, material de oficina, desplazamientos o publicidad. Herramientas como Aranzadi, La Ley o vLex pueden estar claramente vinculadas al ejercicio profesional, pero cualquier deducción debe analizarse atendiendo a su relación con la actividad y a la documentación que permita justificarla.
Qué impuestos presenta un abogado autónomo durante el año
Las obligaciones fiscales concretas dependen de cómo esté configurada la actividad y de las operaciones realizadas. Entre las declaraciones que pueden aparecer están el IVA, los pagos fraccionados del IRPF, retenciones practicadas, alquileres u otras obligaciones informativas.
Por ello pueden resultar relevantes, según cada caso, modelos como el 303, 130, 111, 190, 115, 180 o 347. No todos los abogados deben presentar necesariamente todos ellos. La obligación debe determinarse según la actividad, los gastos, los clientes y las operaciones realizadas durante el ejercicio.
Abogado autónomo, SL o SLP: cómo estructurar la actividad
Ejercer como abogado autónomo puede ser una estructura adecuada en determinadas etapas de la actividad, pero cuando el despacho crece, aparecen socios, se incorpora personal o aumenta la complejidad del negocio puede resultar conveniente analizar otras alternativas.
Una Sociedad Limitada y una Sociedad Limitada Profesional tienen características y obligaciones diferentes. La decisión no debería basarse únicamente en comparar el IRPF con el Impuesto sobre Sociedades. También deben valorarse la actividad profesional desarrollada, la participación de los socios, las obligaciones mercantiles, la responsabilidad y la forma en la que se organiza realmente el despacho.
Fiscalidad de despachos de abogados y socios profesionales
Cuando la actividad se desarrolla mediante una sociedad profesional o un despacho con varios socios, la fiscalidad ya no se limita a presentar el Impuesto sobre Sociedades. Hay que analizar cómo se relacionan los socios con la entidad, cómo se retribuyen y cómo se documentan las operaciones entre ambas partes.
La facturación del socio profesional, la retribución como administrador, las operaciones vinculadas, los dividendos, las nóminas y la distribución de beneficios requieren una estructura coherente con la realidad económica del despacho. Una contabilidad ordenada y una revisión fiscal periódica son especialmente importantes cuando existen varios profesionales y trabajadores.
Por qué contar con una gestoría especializada en abogados
Una gestoría para abogados debe conocer algo más que los modelos trimestrales. Tiene que entender cómo se facturan los honorarios, qué ocurre con las retenciones, cómo diferenciar provisiones y suplidos, qué gastos son habituales en un despacho y qué implicaciones pueden tener Mutualidad, RETA o una estructura societaria.
En CANP buscamos que el abogado pueda consultar estas cuestiones antes de tomar una decisión, no únicamente cuando llega el trimestre. Tanto si ejerces individualmente como si gestionas un despacho, el objetivo es mantener la fiscalidad, la contabilidad y las obligaciones administrativas correctamente organizadas durante todo el año.
¿Cuánto cuesta una gestoría para abogados?
Tarifas desde 90 € al mes + IVA
Para abogados autónomos con un volumen reducido de actividad, nuestras tarifas parten de 90 € al mes + IVA. Es la tarifa mínima de CANP y se factura trimestralmente.
Fiscalidad y contabilidad incluidas
Incluye la gestión fiscal y contable habitual, presentación de impuestos, revisión de ingresos y gastos y asesoramiento fiscal durante todo el año para tu actividad profesional.
Portal y software de facturación
Dispones de Portal del Asesor para intercambiar documentación con CANP y software de facturación incluido, facilitando la gestión diaria de facturas, gastos y documentación.
Tarifa fija y sin permanencia
La tarifa base contempla hasta 100 facturas de gastos por trimestre. Si existe mayor volumen, empleados, una SL, SLP o varios socios, fijamos una tarifa adaptada a la complejidad real. El servicio no tiene permanencia.
Preguntas frecuentes sobre gestoría y fiscalidad para abogados
Depende de cómo esté configurada la actividad y de las operaciones realizadas. Pueden existir obligaciones relacionadas con IVA, pagos fraccionados de IRPF, retenciones, alquiler del despacho u otras declaraciones informativas. Modelos como el 303, 130, 111, 190, 115, 180 o 347 pueden resultar aplicables según cada caso, pero no todos los abogados tienen que presentar necesariamente todos ellos.
El tratamiento del IVA debe analizarse según la naturaleza del servicio, el destinatario de la factura y dónde se encuentre el cliente. Los servicios prestados a particulares, empresas, profesionales o clientes situados fuera de España pueden requerir un análisis diferente, por lo que conviene revisar la operación antes de emitir la factura.
La obligación de practicar retención depende, entre otras cuestiones, del destinatario de la factura y de la situación fiscal del profesional. No se factura necesariamente igual a un cliente particular que a una empresa u otro profesional. También debe coordinarse la retención soportada con los pagos fraccionados y la declaración anual del abogado.
No necesariamente en todos los casos. La obligación de presentar pagos fraccionados de IRPF debe revisarse atendiendo a cómo se obtienen los ingresos y al peso que tienen las facturas sometidas a retención, entre otros factores. Por eso es importante configurarlo correctamente desde el alta y revisar la situación cuando cambia la composición de los clientes.
Para el ejercicio profesional individual de la abogacía se utiliza habitualmente el epígrafe 731 del IAE, correspondiente a abogados. No obstante, si además desarrollas otras actividades —por ejemplo formación, consultoría u otros servicios diferenciados— conviene revisar si es necesario declarar actividades adicionales.
Pueden existir gastos vinculados al Colegio de Abogados, seguro de responsabilidad civil, despacho, bases de datos jurídicas, software profesional, Legaltech, formación, material de oficina, ordenador, servicios profesionales o publicidad. La deducibilidad debe analizarse según la vinculación real con la actividad y la documentación disponible.
Cuando la colegiación y la cuota están vinculadas al ejercicio profesional, su tratamiento debe analizarse como un gasto relacionado con la actividad. Es importante conservar los justificantes correspondientes y distinguir las cuotas profesionales de otros pagos que puedan tener una naturaleza diferente.
Las suscripciones a bases de datos, documentación jurídica y herramientas profesionales pueden estar directamente relacionadas con el ejercicio de la abogacía. Servicios como Aranzadi, La Ley, vLex, revistas jurídicas o determinadas aplicaciones Legaltech deben estar correctamente facturados y vinculados a la actividad profesional.
Una provisión de fondos es una cantidad anticipada por el cliente que puede estar destinada a cubrir honorarios futuros, gastos o ambos conceptos. Un suplido, en cambio, responde a un importe satisfecho por el profesional en nombre y por cuenta del cliente cuando se cumplen los requisitos correspondientes. La diferencia es relevante para su facturación, contabilidad y tratamiento fiscal.
Primero hay que identificar qué parte de la cantidad recibida corresponde a un anticipo de honorarios y qué parte, en su caso, está destinada a otros conceptos. No todas las provisiones deben tratarse automáticamente de la misma manera. Documentarlas correctamente desde el cobro evita problemas posteriores al emitir la factura definitiva.
La situación debe estudiarse individualmente atendiendo a cómo se ejerce la profesión, las altas realizadas y el régimen que resulte aplicable. La Mutualidad de la Abogacía constituye una particularidad relevante del sector y conviene coordinar correctamente esta situación con el alta fiscal, la contabilidad y las obligaciones profesionales.
No existe una alternativa universalmente mejor para todos los abogados. La decisión debe valorar la situación profesional y personal, el modo de ejercicio, la protección que se busca, las aportaciones y las consecuencias a medio y largo plazo. Antes de tomar una decisión conviene estudiar el caso concreto y no comparar únicamente la cuota mensual.
Puede ser conveniente analizarlo cuando el despacho aumenta su actividad, incorpora socios o trabajadores, necesita una estructura empresarial más ordenada o cambia de forma relevante su nivel de beneficio. No existe una cifra de ingresos a partir de la cual una sociedad sea automáticamente mejor: hay que valorar fiscalidad, costes, responsabilidad y funcionamiento del despacho.
Una SL ordinaria y una Sociedad Limitada Profesional no son estructuras equivalentes. La SLP está específicamente vinculada al ejercicio en común de actividades profesionales y está sometida a requisitos propios. La estructura adecuada debe analizarse según quién presta los servicios, la composición de los socios y la forma real en la que funciona el despacho.
La fiscalidad depende de la relación entre el socio y la sociedad, las funciones que desarrolla y la forma de retribución. Puede ser necesario revisar facturación de servicios profesionales, retribución como administrador, nóminas, dividendos y operaciones vinculadas. La estructura debe ser coherente con la actividad real desarrollada.
Sí. Revisamos tu situación fiscal y contable, comprobamos qué declaraciones se han presentado y qué obligaciones quedan pendientes, y te indicamos la documentación que necesitamos de tu anterior asesoría. Organizamos el cambio para continuar con la gestión sin dejar periodos sin revisar.
Sí. Es posible cambiar de gestoría durante el ejercicio siempre que se organice correctamente la transición. Antes de asumir la gestión revisamos la información contable y fiscal disponible, las declaraciones ya presentadas y la documentación del periodo para conocer exactamente desde qué situación partimos.
Sí. CANP presta el servicio de forma online, por lo que la documentación, las consultas y la gestión ordinaria pueden realizarse digitalmente. Trabajamos con abogados autónomos y despachos de distintas partes de España dentro de nuestro ámbito de servicio, sin necesidad de acudir físicamente a nuestras oficinas.

