
Gestoría para ilustradores
Gestoría para ilustradores autónomos que quieren tener su fiscalidad, contabilidad y facturación bajo control.
“Trabajo principalmente con editoriales y agencias y siempre tenía dudas cuando aparecía un cliente extranjero. Ahora sé cómo tengo que facturar cada proyecto y puedo consultar cualquier operación antes de emitir la factura.”
Laura Medina
“Lo que más valoro es no tener que preocuparme cada trimestre de qué modelo toca presentar. Envío mis facturas y gastos, tengo la documentación organizada y puedo escribir a mi asesor cuando surge alguna duda.”
Javier Ortega
“Empecé como autónoma sin saber prácticamente nada de impuestos. Me ayudaron con el alta, me explicaron qué gastos podía incluir y desde entonces llevo toda la gestión con ellos. Para alguien creativo se agradece muchísimo tener esa parte controlada.”
Marta Beltrán
“Mi actividad fue creciendo y llegó un momento en el que necesitaba algo más que presentar impuestos. Revisamos números, organización y la posibilidad de trabajar mediante sociedad. Tener una gestoría que te acompaña también cuando el negocio cambia da mucha tranquilidad.”
Sergio Navarro
“Facturo ilustraciones, licencias de uso y algunos proyectos para clientes fuera de España. Antes cada factura me generaba una duda diferente. Ahora consulto el caso, me indican cómo hacerlo y sigo trabajando sin perder horas buscando información por mi cuenta.”
Irene Campos
Además de estos ejemplos, puedes consultar directamente las opiniones publicadas por clientes reales de CANP Consultores en nuestro perfil de Google.
Servicios de gestoría para ilustradores autónomos
Asesoría fiscal para ilustradores
Gestionamos tus impuestos trimestrales y anuales y revisamos cómo debe tributar cada tipo de ingreso. También resolvemos dudas sobre IVA, IRPF, retenciones, gastos deducibles y obligaciones fiscales relacionadas con tu actividad como ilustrador.
Contabilidad para ilustradores autónomos
Organizamos tus ingresos, facturas, gastos y documentación para que conozcas el resultado real de tu actividad y tengas tu contabilidad preparada ante cualquier comprobación de Hacienda.
Facturación de proyectos de ilustración
Te ayudamos a facturar correctamente tus trabajos para editoriales, agencias, marcas, empresas y clientes particulares, revisando cuándo corresponde aplicar IVA, retención de IRPF y cómo documentar cada operación.
Clientes y proyectos internacionales
Revisamos la fiscalidad de los trabajos realizados para clientes de la Unión Europea o de otros países, incluyendo el tratamiento del IVA, operaciones intracomunitarias, facturación internacional y las obligaciones que puedan derivarse de trabajar con plataformas o empresas extranjeras.
Requerimientos de Hacienda
Si recibes una comunicación o requerimiento de la Agencia Tributaria, revisamos el expediente, analizamos la documentación solicitada y preparamos la respuesta correspondiente para gestionar correctamente la situación.
Acompañamiento cuando tu actividad crece
Si aumentan tus ingresos, empiezas a trabajar con más clientes, contratas servicios externos o te planteas crear una sociedad, analizamos cómo debe evolucionar tu estructura fiscal para que puedas seguir creciendo con la gestión bajo control.
Empezar con CANP tu gestoría para ilustradores es así de sencillo
Contactas con nosotros
Nos escribes por WhatsApp o email y nos cuentas brevemente cómo trabajas, qué tipo de clientes tienes y qué necesitas.
Analizamos tu actividad
Revisamos tu situación como ilustrador autónomo, tu facturación, tus clientes nacionales o internacionales y las obligaciones fiscales que te corresponden.
Nos encargamos de la gestión
Organizamos impuestos, contabilidad, facturas y gastos para que tengas toda la parte administrativa de tu actividad bajo control.
Tú ilustras, nosotros gestionamos
Tú te centras en tus proyectos y clientes. De Hacienda, la contabilidad y los plazos fiscales nos ocupamos nosotros.
Problemas habituales de los ilustradores con gestorías no especializadas
Trabajar como ilustrador autónomo tiene particularidades que una gestoría generalista no siempre controla: facturas a editoriales y agencias, clientes internacionales, cesión de derechos, retenciones, IVA o gastos vinculados a tu actividad creativa. Un criterio fiscal incorrecto puede acabar traduciéndose en errores, impuestos de más o problemas con Hacienda.
Todo lo que debes saber sobre la fiscalidad de los ilustradores autónomos
Cómo darse de alta como ilustrador autónomo y empezar a facturar
Antes de comenzar a trabajar de forma habitual como ilustrador es importante organizar correctamente el alta fiscal, definir la actividad que vas a desarrollar y tramitar, cuando corresponda, el alta como trabajador autónomo en la Seguridad Social.
También conviene revisar desde el inicio cómo vas a obtener tus ingresos: encargos de ilustración, trabajos para editoriales, proyectos publicitarios, licencias, cesiones de derechos o servicios para clientes extranjeros. La forma de trabajar puede afectar a la facturación y a tus obligaciones fiscales.
IVA, IRPF y facturación en los trabajos de ilustración
La fiscalidad de una factura de ilustración depende de la operación concreta, del tipo de cliente y de la naturaleza del trabajo realizado. En determinados casos habrá que analizar la aplicación del IVA, las retenciones de IRPF y el tratamiento de los derechos asociados a la obra.
Por eso es importante no utilizar siempre el mismo modelo de factura. Un proyecto para una empresa española, una editorial extranjera o un cliente particular puede requerir un tratamiento diferente.
Cómo facturar como ilustrador a clientes internacionales
Es habitual que los ilustradores trabajen con agencias, editoriales, estudios o empresas situadas fuera de España. Cuando esto ocurre hay que revisar dónde se encuentra el cliente, si actúa como empresa o particular y si está establecido dentro o fuera de la Unión Europea.
Estas circunstancias pueden modificar el tratamiento del IVA y generar obligaciones adicionales, especialmente cuando se realizan operaciones intracomunitarias. Una facturación internacional bien configurada desde el principio evita rectificaciones posteriores.
Derechos de autor, licencias y cesión de derechos en ilustración
Un encargo de ilustración puede incluir únicamente la creación de una obra o incorporar también una licencia de utilización, una cesión de determinados derechos de explotación o condiciones específicas sobre el uso de la ilustración.
Es importante diferenciar correctamente estos conceptos porque la naturaleza de la operación puede tener consecuencias fiscales. Conviene revisar cada contrato y cada factura teniendo en cuenta qué servicio se presta realmente y qué derechos se están concediendo al cliente.
Qué gastos puede deducirse un ilustrador autónomo
Entre los gastos habituales de un ilustrador pueden encontrarse el ordenador, la tableta gráfica, monitor, impresora, material artístico, software de diseño, almacenamiento en la nube, suscripciones profesionales, página web, publicidad, formación o determinados servicios utilizados para desarrollar los proyectos.
Para que un gasto pueda incorporarse correctamente a la actividad debe existir vinculación con el trabajo profesional y documentación suficiente que lo justifique. Los gastos que tienen simultáneamente una utilización personal y profesional requieren especial atención.
Qué impuestos presenta un ilustrador autónomo durante el año
Las obligaciones fiscales dependen de cómo esté configurada la actividad, pero pueden existir declaraciones periódicas de IVA, pagos fraccionados del IRPF, retenciones y determinadas declaraciones informativas relacionadas con operaciones nacionales o internacionales.
Además de presentar correctamente cada modelo, resulta recomendable conocer con antelación cuánto puede suponer la siguiente liquidación para organizar la tesorería y evitar que los impuestos trimestrales desestabilicen las finanzas de la actividad.
Cuándo puede interesar pasar de ilustrador autónomo a sociedad
Cuando aumenta de manera sostenida la facturación, crecen los beneficios, se incorporan otras personas al proyecto o la actividad adquiere una estructura empresarial mayor, puede ser interesante analizar si tiene sentido continuar como autónomo o constituir una sociedad.
La decisión no debe basarse únicamente en comparar tipos impositivos. También hay que valorar los costes de la sociedad, las obligaciones contables y mercantiles, la forma de retirar el dinero y las necesidades reales del negocio.
Errores fiscales frecuentes entre ilustradores autónomos
Entre los errores habituales están emitir todas las facturas de la misma manera, no revisar correctamente las operaciones con clientes extranjeros, aplicar mal una retención, mezclar gastos personales y profesionales o deducir compras sin documentación suficiente.
También es frecuente empezar a trabajar con clientes internacionales o con cesiones de derechos utilizando la misma estructura fiscal que se empleaba para encargos sencillos, sin revisar si las nuevas operaciones generan obligaciones distintas.
Por qué contar con una gestoría especializada en ilustradores
Una gestoría que entiende cómo trabaja un ilustrador puede ayudarte a resolver correctamente la facturación, los gastos profesionales, los clientes internacionales, las retenciones y las obligaciones fiscales que aparecen a medida que crece tu actividad.
El objetivo no es únicamente presentar impuestos. Se trata de que puedas trabajar con editoriales, agencias, marcas y clientes de distintos países con una estructura fiscal ordenada y dedicar más tiempo a tus proyectos en lugar de gestionar trámites administrativos.
Preguntas frecuentes sobre gestoría para ilustradores autónomos
Resolvemos algunas de las dudas fiscales, contables y administrativas más habituales entre ilustradores freelance. La respuesta concreta depende de cómo trabajes, del tipo de cliente y de la naturaleza de cada proyecto.
El encuadramiento debe analizarse según la actividad que desarrolles realmente, ya que no es lo mismo realizar encargos de ilustración que combinar la actividad con diseño gráfico, animación, formación u otros servicios creativos. Conviene definir correctamente el alta antes de empezar a facturar.
Debes comunicar el inicio de tu actividad a Hacienda mediante la declaración censal correspondiente y tramitar el alta en la Seguridad Social cuando proceda. También hay que configurar correctamente tus obligaciones fiscales, el tipo de actividad y la forma en la que vas a facturar tus proyectos.
Depende de la operación concreta. Hay que analizar el tipo de trabajo realizado, el cliente, su localización y si existen derechos de autor o derechos de explotación asociados. No todas las facturas de un ilustrador deben tratarse automáticamente de la misma manera.
La aplicación de retención depende, entre otros factores, del tipo de actividad y del destinatario de la factura. Es habitual que determinadas facturas profesionales emitidas a empresas o profesionales incluyan retención, mientras que otras operaciones no la llevan.
Hay que revisar dónde está establecido el cliente, si se trata de una empresa o un particular y si está dentro o fuera de la Unión Europea. Estas circunstancias determinan el tratamiento del IVA y pueden generar obligaciones adicionales vinculadas a operaciones internacionales.
Hay que distinguir entre la prestación del servicio creativo y la posible cesión o licencia de derechos de explotación sobre la ilustración. El tratamiento fiscal puede variar según qué derechos se transmitan, a quién y bajo qué condiciones, por lo que conviene revisar cada operación.
Pueden existir gastos deducibles vinculados a la actividad, como ordenador, tableta gráfica, monitor, software, material artístico, almacenamiento en la nube, página web, publicidad, formación o determinadas suscripciones profesionales. Deben estar relacionados con la actividad y correctamente justificados.
Cuando estos equipos están vinculados a la actividad profesional pueden tener tratamiento fiscal como gasto o inversión, dependiendo de su naturaleza, importe y utilización. También debe revisarse si existe algún uso personal del equipo.
Las obligaciones dependen de cada caso, aunque pueden incluir declaraciones periódicas de IVA, pagos fraccionados de IRPF, retenciones y declaraciones relacionadas con determinadas operaciones internacionales. Lo recomendable es definir todos los modelos desde el momento del alta.
Puede valorarse cuando la actividad alcanza un nivel de beneficios sostenido, empiezas a trabajar con otras personas o el proyecto adquiere una estructura empresarial mayor. Antes de constituir una sociedad conviene comparar fiscalidad, costes, obligaciones contables y necesidades reales del negocio.
Sí. Revisamos tu situación fiscal y contable, te indicamos qué documentación necesitamos de tu gestoría anterior y organizamos la transición para continuar con tus obligaciones sin dejar periodos sin gestionar.
Sí. La gestión se realiza online, por lo que podemos trabajar con ilustradores autónomos de distintas comunidades autónomas y mantener la documentación, la contabilidad y la comunicación con el asesor mediante nuestros canales digitales.

